En 2007, la policía neuquina, cumpliendo órdenes del gobernador Sobisch, asesinó al compañero Carlos Fuentealba, por reclamar un salario digno y mejores condiciones para enseñar y aprender. La bala asesina simbolizó entonces la intima relación que existe entre ajuste y represión, y el desprecio que los gobiernos neoliberales sienten por la vida del pueblo.

Ahora vemos con profunda indignación y con horror que el ajuste volvió a matar, esta vez sin balas. Volvió a matar desde el abandono de las escuelas, desde la falta de inversión, desde la soberbia de un gobierno que piensa que el voto popular es un cheque en blanco para arrasar con derechos sociales básicos, conquistados con lucha.

El ajuste mató a Sandra Calamano y a Rubén Rodríguez, trabajadores de la educación publica en Moreno, Provincia de Buenos Aires.

Desde el Profesorado Alfredo L. Palacios, adherimos al paro convocado por el Frente Gremial Docente Bonaerense, Ademys y de la C.A.B.A., U.T.E.- CTERA. Expresamos nuestra más profunda solidaridad con sus familias y amigos, con la comunidad educativa de la Escuela 49, y con todxs lxs docentes que día a día enseñan a pensar críticamente, aun en las pésimas condiciones creadas por las políticas neoliberales.

Nuestra solidaridad nos compromete a sumarnos a la lucha para que, más temprano que tarde, le paremos la mano al ajuste y construyamos una sociedad más justa

Comunidad Educativa del Instituto Alfredo L. Palacios, Sociedad Luz, Barracas, C.A.B.A.